Según informes de Pastoral Social y la Corporación Nuevo Arco Iris, sólo el 11% de los desplazados que existen en el país tienen intención de retorno a sus tierras. Una realidad contra la que lucha el Gobierno y que, sin duda, vive su prueba de fuego en la región de las cuencas de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó, en el Chocó. A partir de hoy y hasta el domingo se llevará a cabo el tercer anillo del censo para el proceso de restitución de título colectivo de tierras en dicha zona, donde según Boris Zapata, director de asuntos para comunidades negras del Ministerio del Interior, se llevará a cabo la restitución más grande en la historia del país y una de las más grandes del mundo: 100 mil hectáreas.
El objetivo es identificar cuántas familias provenientes de las cuencas de Curvaradó y Jiguamiandó existen actualmente en situación de desplazamiento en Antioquia, la Costa Atlántica, el Eje Cafetero, el Valle del Cauca, Bogotá y el extranjero. “En el primer anillo del censo se identificaron 1.600 familias, quienes habitan hoy allí. El segundo anillo, hecho entre noviembre y diciembre, ubicó a 4.500 en zonas cercanas como el Urabá chocoano y antioqueño, y Córdoba. Ahora estamos en el tercer anillo para poder identificar las familias que se desplazaron más allá de las fronteras antropohistóricas. Incluso, tenemos preidentificadas 45 familias en Venezuela, dos en Ecuador, 14 en Salvador y 10 en Panamá”, explica Zapata.